
EL SENTIDO DE LA VIDA
EL CORAZÓN DE ALEXIA
Antes de escribir, contaba historias con los muñecos. Me encantaba inventarlas, me encantaba que me las contaran. Supongo que la escritura fue la prolongación natural de eso: la misma necesidad de construir mundos, solo que ya sin los muñecos, aunque con un corazón más grande.
Con el tiempo se convirtió en algo más oscuro y más necesario: el papel donde derramaba todo lo que no cabía dentro. Un mundo que a veces detestaba, pero en el que también encontraba luz y esperanza cuando la buscaba. Escribir era eso: la forma de ordenar el caos sin que nadie se enterara.
LO QUE ESCRIBO
ROMANCE QUE NO SUELTA
Escribo romance histórico y paranormal. Mis protagonistas tienen carácter: no esperan que las salven, aunque a veces aceptan que alguien les eche una mano. Hay tensión que se construye despacio, humor que aparece donde menos lo esperas, y valores que importan: lealtad, honor, la resiliencia de quien ha caído y se ha levantado.
Aprendí de Julie Garwood, Nora Roberts y Barbara Wood que el romance puede ser inteligente, apasionado y profundamente humano. De V. E. Schwab y Dolores Redondo aprendí que la atmósfera y la oscuridad bien usadas hacen que el amor brille más.

CÓMO NACE UNA NOVELA
Empiezo por una época y una intención
No empiezo por el personaje ni por el final. Empiezo por una época con algo que decir, por una escena que me viene a la cabeza y que necesito soltar, y desde ahí voy hilando. Hace un tiempo escribía por impulsos. Hoy escribo con intención.
La época y la intención
Me ubico en un momento histórico con algo que decir. Escribo sobre España, su historia, y saco a relucir lo que parece escondido.
Primero brújula
Los primeros siete capítulos me guío por la intuición pura. Sin mapa. Solo la historia tirando de mí.
La escultura en espiral
Retrocedo y avanzo mientras escribo. Esculpo y transformo hasta el final.
La escena impulso
Me imagino una escena donde hay un impulso por parte del personaje. A partir de ahí empiezo a hilar toda la trama.
Luego mapa
A partir del capítulo 7 resumo lo que imagino que pasará. Muchas veces se transforma en escenas que no había previsto.
El reposo y la madurez
Terminada, la dejo en el cajón de 3 meses a 1 año. Después la esculpo con más rigor.
LA CORRECCIÓN
Antes de que una lectora la lea, la novela pasa por mis manos siete veces o más
No empiezo por el personaje ni por el final. Empiezo por una época con algo que decir, por una escena que me viene a la cabeza y que necesito soltar, y desde ahí voy hilando. Hace un tiempo escribía por impulsos. Hoy escribo con intención.
Mis revisiones internas
Hago hasta siete revisiones completas de la novela (o más) antes de mandársela a una correctora profesional y acreditada.
El informe de lectura profesional
Pido un informe de lectura profesional externo. Siempre hay algo que retocar: en la trama, en la intensidad de alguna escena, en el ritmo. Lo incorporo y vuelvo a retocar.
La correctora profesional
La novela pasa a manos de mi correctora, que realiza tres correcciones: ortográfica, gramatical y de estilo. Hacemos hasta dos pasadas completas. Solo entonces está lista para enviarse a editoriales o autopublicarse.
